Con inmensa alegría y esperanza compartimos nuestra Eucaristía junto a la comunidad de peregrinos Amor de Dios.
Gracias a las hermanas por recibirnos con tanto cariño en su hogar y permitirnos vivir este hermoso momento de fe, encuentro y fraternidad.
¡Seguimos caminando juntos guiados por el amor de Dios!